La luz azul es una parte de la luz que nuestros ojos pueden percibir. La luz azul es emitida por el Sol, pero también las pantallas de los ordenadores y dispositivos electrónicos(tabletas, teléfonos móviles…) emiten luz azul. La luz azul es uno de los componentes naturales de la luz. De hecho, el 25% de la luz blanca visible es de color azul.

No todos los rayos de luz azul son iguales. Algunos, como los rayos de luz azul-turquesa, tienen importantes beneficios para la salud. Sin embargo otros, como los rayos de luz azul-violeta pueden provocar fatiga y estrés visual. También pueden provocar la aparición precoz de la degeneración macular asociada a la edad. El exceso de luz azul-violeta afecta negativamente a las células que se encuentran en la mácula, un tejido sensible a la luz situado en el fondo del ojo. Estas células no se regeneran  por lo que si se ven afectadas, pueden provocar la pérdida de visión.

Las fuentes de luz azul artificiales a las que nos referíamos anteriormente (ordenadores, tabletas, móviles…) pertenecen a la luz azul-violeta. Debido a la sobreexposición a la que estamos sometidos por el uso continuo de este tipo de dispositivos, a distancias muy cortas, los ojos están sometidos a un exceso de este tipo de luz.

Además, como la aparición de estos dispositivos es muy reciente, nuestros ojos no han desarrollado los mecanismos para protegerse de la luz.

Una reciente investigación de la Universidad Complutense de Madrid, en la que se ha trabajado exponiendo a ratones a luz LED, ha concluido que la luz de las pantallas artificiales puede causar daños irreversibles en los ojos. Compartimos el artículo publicado en el periódico universitario Aula Magna.

Protección frente a la luz de los dispositivos

Para proteger los ojos de este tipo de luz, se han creado unas lentes que cuentan con filtros protectores.  Estos filtros reducen entre un 15 y un 20% la intensidad de los rayos de luz azul por lo que disminuyen la incidencia de los mismos en la retina.

También existen lentes de contacto diseñadas específicamente para  el particular. Son lentes que cuentan con filtro de bloqueo selectivo de la luz azul.

El uso de este tipo de lentes ayuda a disminuir el cansancio y estrés visual que se produce cuando permanecemos delante de una pantalla (trabajando o jugando) durante horas.

Aunque aún no se dispone de datos concluyentes sobre cuál es la cantidad de luz azul a partir de la cual se puede considerar perjudicial  para los ojos, la prevención siempre es positiva.

Además del uso de este tipo de lentes, también es importante tratar de reducir el número de horas de exposición a las pantallas, parpadear con frecuencia mientras usamos los dispositivos, descansar los ojos unos cinco minutos por cada hora de exposición y utilizar filtros específicos que se adhieren a la pantalla e impiden que pase parte de esa luz azul.